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viernes, 15 de agosto de 2025

LOS GÉNEROS PERIODÍSTICOS DE OPINIÓN: 4º ESO

 GÉNEROS DE OPINIÓN


Los géneros periodísticos de opinión son aquellos en los que el periodista muestra sus juicios y valoraciones sobre un tema de actualidad.

En estos textos predominan las siguientes funciones del lenguaje: la apelativa (la intención del emisor es influir en la conducta o pensamiento del emisor) y la expresiva (el emisor expresa sus opiniones). También puede estar presente la función poética (el periodista puede querer impactar con la forma del lenguaje, mediante el uso de recursos literarios, un tono irónico, un estilo coloquial, etc.)


Los siguientes rasgos son propios de los textos de opinión pertenecientes a la prensa escrita:

- Subjetividad. El lenguaje es connotativo debido a la intención persuasiva.
- Modalidades textuales
. El emisor emplea la exposición para presentar la información combinándola con la argumentación para persuadir al receptor y defender unas ideas.

Los subgéneros periodísticos de opinión son los siguientes: el artículo, el editorial, la columna, la crítica y las cartas al director.


A. EL ARTÍCULO DE OPINIÓN O ARTÍCULO DE FONDO


Se trata de un texto periodístico argumentativo en el que un especialista o una persona de reconocido prestigio expresa sus opiniones sobre un tema de actualidad. He aquí algunas de sus características:


  • Aparece firmado por un colaborador ocasional del medio, que, como hemos dicho, puede ser un periodista o un especialista o una figura importante de la cultura, la política, la universidad... Sus opiniones son, por tanto, personales y no están condicionadas por la línea editorial del periódico en que se publica, sino que son responsabilidad exclusiva de quien lo firma.
  • El tema es libre. Lo normal es que esté relacionado con algún asunto de actualidad, pero en ocasiones el autor decide hablar de temas más generales, siempre y cuando sean de interés para el lector.
  • No hay estructura fija.
  • El estilo del periodista a la hora de redactar el artículo es libre y personal. Se procura, eso sí, que el lenguaje resulte sugerente, ágil y sin términos demasiado cultos o técnicos: es importante que el lector lo lea y entienda sin dificultad. A veces se acerca a lo literario (con el uso de recursos literarios: hipérboles, metáforas, preguntas retóricas, etc.)

B. LA COLUMNA



Es un texto periodístico de opinión, similar al artículo, pero con unas características particulares:

  • Es más breve que el artículo.
  • Está escrita por un autor de cierta relevancia (una firma, alguien conocido por los lectores) que colabora con el periódico. Por ejemplo el escritor Manuel Vicent firma una columna semanal en la última página del diario El País.
  • Constituye una de las secciones fijas del periódico o revista que aparece con regularidad (diaria o semanal) y siempre en el mismo sitio.
  • Es absolutamente libre, tanto en tema (política, sociedad, cultura, literatura, costumbres), como en el tono, que va desde el rigor y la seriedad de ciertas columnas hasta el predominio de lo humorístico, de lo coloquial, de lo irónico o literario, en otras.

EJEMPLO DE COLUMNA

Piratas
A la hora de explicar algunas características del cerebro humano el profesor decía a sus alumnos que ese órgano es la principal materia prima que existe en nuestro planeta, la única fuente de energía realmente inagotable, sostenible y renovable. Millones de recién nacidos se incorporan cada día a este mundo con ese tesoro instalado en la celda del cráneo. En el momento de nacer ese órgano tiene en todos los casos idéntico valor sin que importe el origen ni el lugar de donde proceda, pero la inmensa mayoría de esos cerebros son desechados, mientras solo muy pocos tienen la suerte de desarrollar toda su energía. No hay injusticia más perversa ni despilfarro más estúpido que desperdiciar ese tesoro. Para animarlos a cultivarlo el profesor decía a sus alumnos que todo lo que aprendan en el colegio y en la universidad será una riqueza invisible que les acompañará siempre a cualquier parte del mundo adonde vayan. No tendrán que declararla en la aduana, el escáner no podrá detectarla, ningún gendarme conseguirá prohibirle el paso y estará siempre a salvo de los ladrones. Pero al observar que uno de sus alumnos, ajeno a estas palabras, permanecía abducido por el videojuego de la tableta el profesor añadió que si bien es muy difícil que te roben el cerebro es muy fácil que te lo coman o te lo laven. En efecto, el lavado de cerebro es la práctica más usual que utilizan hoy los piratas para apoderarse de ese tesoro. El fanatismo, la superstición, el sectarismo, los recortes en la educación, la manipulación de las redes sociales son las formas de piratería que pueden convertir al niño más inteligente en un futuro esclavo. Pero junto a la facultad de desarrollar la inteligencia el cerebro lleva también aparejada la forma de rebelarse. Esa rebeldía y no otra cosa es la libertad, el último bastión que habrá que defender contra los piratas.

Manuel Vicent, El País, 20/10/2015


EJEMPLO DE COLUMNA

La lanza ¿Qué es hoy un adolescente sin teléfono móvil? Nadie. Actualmente los ritos de pubertad se establecen con una variedad de cicatrices, púas de gomina en el pelo, tatuajes, piercings, con los que escarifican su cuerpo los adolescentes camino de la discoteca o del botellón de fin de semana donde les espera el primer alcohol, el primer sexo y tal vez la última droga de diseño. Los héroes de hoy, como los antiguos, también van armados con una lanza para matar al dragón que tiene cautiva a una bella princesa. En este caso la lanza es el teléfono móvil, que concede al adolescente un gran poder. El whatsapp transforma al cobarde en valiente, al tímido en audaz, al tonto en listo, al tipo duro en un castigador ilimitado, solo que en estos ritos de iniciación también las princesas cautivas usan la misma arma y ya no necesitan ayuda de ningún héroe para escapar del dragón. Tanto ellos como ellas saben que sin el móvil no son nada. No creo que exista ningún adolescente que al darse cuenta en medio de la noche que ha olvidado el móvil no se sienta un guerrero desnudo, desarmado y trate de recuperar a toda costa su lanza. La esencia de esta nueva arma es la inmediatez. En los whatsapps la rapidez en responder a las llamadas es más determinante que el contenido de los propios mensajes. Si no contestas de forma instantánea puedes quedar fuera de combate, puesto que los mensajes de la amiga, del amante, del novio, del descocido se acumulan, se superponen y serás inmediatamente suplantado. Tener el móvil apagado engendra una suspicacia morbosa en la pareja, que puede desembocar en una tormenta de celos si no estás permanentemente conectado. Antes los enamorados se eternizaban en la despedida por el viejo teléfono. Cuelga tú; no, cuelga tú; anda, cuelga tú. En cambio, hoy los móviles se diseñan para poder expresar una idiotez cada día un segundo más rápido. La neurosis de los mensajes superpuestos, inmediatos ha llegado al extremo que muchos adolescentes y también adultos perciben que les vibra el móvil en el cuerpo aunque lo hayan dejado en casa. Esta falsa vibración es un síndrome de la necesidad de esa llamada, de esa respuesta, real o imaginaria, que se espera con angustia, sin la cual uno se siente solo en el mundo.

Manuel Vicent, El País, 16 de junio de 2013


C. EL EDITORIAL



El editorial es un texto periodístico argumentativo en el que se refleja la actitud o la opinión general del periódico ante una cuestión. Tiene las siguientes características:


  • En el editorial se manifiesta lo que el periódico, como institución y como empresa, piensa sobre cada tema de actualidad. Se manifiesta, por tanto, lo que suele llamarse la línea editorial del periódico, su tendencia ideológica. Por eso aparece siempre sin firma. Aunque pueda encargar su redacción a algún periodista especializado, es responsabilidad última del director.
  • Se publica siempre en algún lugar destacado y fijo (no cambia de un número a otro).
  • Su tema es la noticia más relevante del día, que es la que comenta y juzga. Si hay más de una que se considera de especial trascendencia, pueden escribirse varios editoriales.
  • Emplea un lenguaje directo y sencillo, argumentos sólidos y recursos expresivos que invitan a la reflexión.



D. LAS CARTAS AL DIRECTOR:


Texto en el que un ciudadano expone sus ideas u opiniones con relación a un tema de actualidad. Estos textos formalmente se dirigen al director del periódico, aunque realmente no se destinan solo a él, sino a todos los lectores.


EJEMPLO DE CARTA AL DIRECTOR

Un país que desecha y deja en el mayor olvido a los mayores de 50 que, aunque hayan demostrado su valía profesional y su formación, no son dignos de incorporarse de nuevo al mercado laboral; que explota a muchos trabajadores con sueldos indecentes; que les pide que ahorren para su pensión, aunque no les alcance para pagar la luz y el gas porque no es capaz de destinar fondos a las pensiones. Un país con una nueva noticia de corrupción y mezquindad cada día, de dirigentes ineptos y sin principios. Un país incapaz de tratar con respeto a sus víctimas, que a día de hoy siguen en las cunetas. Y, por último, como guinda, un país que sentencia que cinco hombres en manada solo cometen abuso sexual sobre una joven. De verdad, ¿este es el país por el que mis padres lucharon y en el que creyeron? ¿Dónde se nos quedó la dignidad?— María Teresa Cerdán Pola.



EJEMPLO: Gaza, la herida abierta del mundo

Gaza no es solo un lugar. Es un grito silenciado bajo escombros. Allí los relojes no marcan horas: marcan explosiones. El cielo no tiene nubes, tiene humo. Y el suelo no es tierra, es polvo de hogares que ya no existen. Cada vida perdida allí es una mancha indeleble en nuestra humanidad. Cada niño que muere es una grieta en la conciencia del mundo. Pero nos hemos acostumbrado a contarlos como si fueran estadísticas y no futuros robados. No se trata de bandos ni de geopolítica: se trata de humanidad. Y cuando la infancia se entierra bajo escombros, todos quedamos enterrados con ella. El silencio de quienes pueden alzar la voz es el eco que alimenta esta tragedia. Callar es permitir que la herida siga abierta. Gaza sangra, y su sangre nos mancha a todos.

María de los Reyes Cruz Rincón. Sevilla. 11/08/2025

E. LA CRÍTICA


La crítica es un texto en el que se valora un evento cultural o una obra artística. Las críticas pueden tratar temas variados: son frecuentes las críticas teatrales, televisivas, cinematográficas, gastronómicas... Estos textos van firmados por su autor que suele ser un especialista en la materia.

La crítica es un texto de opinión, pero suele incluir una parte expositiva con los detalles objetivos de aquello que se está valorando. El crítico debe basarse en argumentos bien fundamentados para emitir su juicio.


Géneros de opinión en Internet.


El blog: generalmente escrito por un periodista profesional que publica sus opiniones sobre temas

de actualidad. Puede interactuar con los lectores; estos hacen comentarios.



Las viñetas

Son dibujos que, a través del humor, hacen una valoración crítica de algún aspecto de la actualidad.

Suelen incluir texto.














CARACTERÍSTICAS DE LA LENGUA EN LOS GÉNEROS DE OPINIÓN



Los géneros periodísticos de opinión constituyen forman de argumentación y presentan, por tanto, características propias de este tipo de textos.


Para dar cohesión.

-Presencia de conectores que articulan el discurso y proporcionan cohesión al texto. Destacan los causales, de contraposición y consecutivos. (Porque, consecuentemente, está claro que, sin embargo).

-Repetición léxica o conceptual en torno al tema.



Para marcar la subjetividad del texto.

- Empleo de lenguaje con valor connotativo (Me importa un pimiento).

-Abundancia de adjetivos y adverbios valorativos (eficazmente, magistralmente, aberrante, vergonzoso).

-Presencia de verbos declarativos y e opinión (juzgar, opinar, criticar).

-Uso de la primera persona del singular, como prueba de subjetividad, o la primera del plural para atraer al receptor e implicarlo (como vemos, creemos).



Con el fin de llamar la atención del lector.


- Uso de la segunda persona.
- Empleo de interrogaciones retóricas (De verdad, ¿este es el país por el que mis padres lucharon y en el que creyeron? ¿Dónde se nos quedó la dignidad?).
- Utilización de apelaciones directas.



Recursos expresivos.

- Uso de un metáforas y otros recursos expresivos (Para animarlos a cultivarlo el profesor decía a sus alumnos que todo lo que aprendan en el colegio y en la universidad será una riqueza invisible...)





lunes, 30 de junio de 2025

MACHISMO EN LA HISTORIA DE LA LITERATURA

 MACHISMO EN LA HISTORIA DE LA LITERATURA 


ANTIGÜEDAD CLÁSICA

LA ODISEA, DE HOMERO

Mary Beard en su obra Mujeres y poder señala cómo ya hace tres mil años hubo  un testimonio en el que la voz de la mujer fue silenciada de la esfera pública. 

En el primer canto del poema, cuando Penélope sale de sus aposentos privados y va a la gran sala del palacio, se encuentra con un aedo que canta las vicisitudes que sufren los héroes griegos en su viaje de regreso al hogar. Dice Mary Beard: 
Como este tema no le agrada, le pide ante todos los presentes que elija otra más alegre, pero en ese mismo instante interviene el joven Telémaco: "Madre mía -- replica--, vete adentro de la casa y ocúpate de tus labores propias, del telar y de la rueca... El relato estará al cuidado de los hombres, y sobre todo al mío. Mío es, pues, el gobierno de la casa".  Y ella se retira a sus habitaciones del piso superior. 

EL MITO DE APOLO Y DAFNE. 

Apolo era un dios joven, alto y fuerte, que siempre iba con un arco y flechas. Eros, sin embargo, era un dios niño que jugaba con su pequeño arco; por eso, Apolo se burlaba de él.
Eros, furioso, quiso vengarse y aprovechó un día en que Apolo se encontraba en el bosque cazando. Entre los árboles paseaba una hermosa ninfa, Dafne. Eros disparó dos flechas: una de oro a Apolo, que provocó un amor apasionado en él; y otra de plomo a Dafne, que causó repulsión hacia el dios enamoradizo. Apolo, entonces, comenzó a perseguir a Dafne para conseguir su amor. Ella, desesperada, corría intentando escapar del dios. Cuando estaba a punto de ser atrapada, pidió ayuda a su padre, el dios-río Ladón. De repente, su piel se convirtió en corteza de árbol (laurel), su cabello en hojas y sus brazos en ramas. Dejó de correr, pues de sus pies salieron raíces. Apolo abrazó las ramas. Como no podía tomarla, le prometió que la amaría eternamente como su árbol y que sus ramas coronarían las cabezas de los héroes.


TESTIMONIO DE DAFNE

Mi corta vida


Estaba huyendo, no sabía dónde me encontraba, solamente sabía que no estaba sola. Alguien me venía persiguiendo desde hacía algunas manzanas. Al principio en el metro me sentía observada. Más tarde, cuando bajé, me giré y lo vi, al hombre que se convertiría en mi pesadilla, mi perseguidor. Comencé a andar por la calle, era un poco tarde pero aún había gente caminando, que hacía caso omiso a su alrededor. Me eché a correr, lo único que quería era llegar a casa. De un momento a otro comenzó a llover, por lo tanto acabé desorientada, no sabía dónde me encontraba. Solamente pensaba en correr y no parar, no podía dejar de hacerlo o de lo contrario me atraparía. Sin saber cómo, terminé en una azotea. Si daba un paso hacia atrás, caería al gran abismo repleto de coches; pero si me quedaba ahí, dejaría mi cuerpo a merced de ese hombre y yo no quería eso. No lo pensé dos veces y me aventuré al vacío, prefería morir antes que quedarme con él. Mi nombre es Dafne y yo no he podido contar mi historia. Tomé la salida más fácil aún sabiendo lo que ello conllevaba, siendo que yo no lo tendría que haber pagado. No hice nada para merecer esto, simplemente era una joven chica que se dirigía a casa tras un largo día en el trabajo.

(Nuria Fajardo, alumna de 2ºBHCS)


EDAD MEDIA


Cantar de Mio Cid: Cantar de la afrenta de Corpes

El Cid defiende Valencia de un nuevo ataque musulmán. Durante la contienda, los infantes de Carrión ponen en evidencia su cobardía y son objeto de burla por parte de la corte del Cid. Los infantes se cobran su venganza sobre las hijas del Cid, con las que habían contraído matrimonio.

Los mantos y las pieles les quitan los de Carrión,
con sólo las camisas desnudas quedan las dos,
los malos traidores llevan zapatos con espolón,
las cinchas de sus caballos ásperas y fuertes son.
Cuando esto vieron las damas así hablaba doña Sol:
«Don Diego y don Fernando, os rogamos por Dios,
dos espadas tenéis, fuertes y afiladas son,
el nombre de una es Colada, a la otra dicen Tizón
cortadnos las cabezas, mártires seremos.

Moros y cristianos hablarán de vuestra acción,
dirán que no merecimos el trato que nos dais vos.
Esta acción tan perversa no la hagáis con nos
si así nos deshonráis, os deshonraréis los dos;
ante el tribunal del rey os demandarán a vos».

Lo que ruegan las dueñas de nada les sirvió.
Comienzan a golpearlas los infantes de Carrión;
con las cinchas de cuero las golpean sin compasión;
así el dolor es mayor, los infantes de Carrión:
de las crueles heridas limpia la sangre brotó.
Si el cuerpo mucho les duele, más les duele el corazón.




LAS MIL Y UNA NOCHE


Es una recopilación medieval de cuentos tradicionales de Oriente Próximo recopilados en lengua árabe.

Hace muchísimos años, en las lejanas tierras de Oriente, hubo un rey llamado Shariar, amado por todos los habitantes de su reino.
Un día, habiendo salido de cacería, regresó a su palacio antes de lo previsto y encontró a su esposa apasionadamente abrazada con uno de sus jóvenes esclavos.

–¡Ay! –sollozó el rey–. ¡Siento en mi corazón un fuego que quema!–.

E inmediatamente ordenó que su esposa y el esclavo fueran degollados. La muerte de su esposa infiel no calmó el fuego que inflamaba el corazón del rey Shariar. Su rostro iba perdiendo el color de la vida y se alimentaba apenas. Ya lo dijo el poeta:

Amigo: ¡no te fíes de la mujer;
ríete de sus promesas!
¡No te confíes, amigo!
¡Es inútil!
Y nunca digas: “¡Si me enamoro, evitaré las locuras de los enamorados!”
¡No lo digas! ¡Sería verdaderamente un prodigio
ver salir a un hombre sano y salvo de la seducción de las mujeres!


Convocó entonces el rey a su visir y le mandó que cada día hiciera venir a su palacio a una joven doncella del reino. El rey las desposaba pero, con las primeras luces del amanecer, recordaba la infidelidad de su esposa y una nube de tristeza le velaba el rostro. Entonces, hacía decapitar a las doncellas ardiendo de odio hacia todas las mujeres. Transcurrieron así los años sin que Shariar encontrara paz ni reposo mientras, en el reino, todas las familias vivían sumidas en el horror, huyendo para evitar la muerte de sus hijas. Un día, el rey mandó al visir que, como de costumbre, le trajese a una joven. El visir, por más que buscó, no pudo encontrar a ninguna y regresó muy triste a su casa, con el alma llena de miedo por el furor del rey: 
–¡Shariar ordenará esta noche mi propia muerte!– pensó. 

Pero el visir tenía dos hermosas hijas, la mayor llamada Sherezade y la menor de nombre Doniazada.


LOS CUENTOS DE CANTERBURY, DE GEOFREY CHAUCER

SIGLOS XIV Y XV


En este cuento, Juan y Alano para vengarse de la mezquindad y del robo del molinero deciden buscar una compensación metiéndose en la cama de las mujeres de la casa: la esposa y la hija de Simón.
Si bien se muestra que ambas mujeres disfrutan de las relaciones sexuales con estos jóvenes, se dice claramente que la hija se vio con el hombre encima de ella de tal forma que ya era tarde para gritar. 
Añado fragmento: 

 Ya veo que no pegaré ojo en lo que queda de noche; pero no importa, todo será para bien, pues te aseguro, Juan, que intentaré trabajarme esa chica si puedo. La ley nos permite alguna compensación, Juan, pues hay una ley que dice que si un hombre es perjudicado de alguna forma, debe ser compensado de otra. No hay quien niegue que nos robaron el grano. Hemos tenido mala suerte todo el día; pero como sea que no da satisfacción por la pérdida que he tenido, me tomaré la compensación. ¡Por Dios que va a ser así! 
-Mira lo que haces, Alano -repuso Juan-. Ese molinero es un tipo de cuidado, y si despierta de repente, puede darnos un disgusto. 
-Una pulga me da mas miedo que él -repuso Alano, quien se levantó y se deslizó hasta donde se hallaba la chica, que estaba profundamente dormida panza arriba, pero cuando lo vio, estaba tan cerca que era ya tarde para gritar. En otras palabras, que pronto llegaron a un acuerdo. Pero dejemos a Alano divirtiéndose y hablemos de Juan...


SIGLO XVII- SIGLOS DE ORO


Dígame ahora el que se tuviere por más discreto y recatado qué más prevenciones para su seguridad podía haber hecho el anciano Felipo, pues aun no consintió que dentro de su casa hubiese algún animal que fuese varón. A los ratones della jamás los persiguió gato, ni en ella se oyó ladrido de perro: todos eran del género femenino. De día pensaba, de noche no dormía; él era la ronda y centinela de su casa y el Argos de lo que bien quería. Jamás entró hombre de la puerta adentro del patio. Con sus amigos negociaba en la calle. Las figuras de los paños que sus salas y cuadras adornaban, todas eran hembras, flores y boscajes. Toda su casa olía a honestidad, recogimiento y recato: aun hasta en las consejas que en las largas noches del invierno en la chimenea sus criadas contaban, por estar él presente, en ninguna ningún género de lascivia se descubría. La plata de las canas del viejo, a los ojos de Leonora, parecían cabellos de oro puro, porque el amor primero que las doncellas tienen se les imprime en el alma como el sello en la cera. Su demasiada guarda le parecía advertido recato: pensaba y creía que lo que ella pasaba pasaban todas las recién casadas. No se desmandaban sus pensamientos a salir de las paredes de su casa, ni su voluntad deseaba otra cosa más de aquella que la de su marido quería; sólo los días que iba a misa veía las calles, y esto era tan de mañana que, si no era al volver de la iglesia, no había luz para mirallas.

No se vio monasterio tan cerrado, ni monjas más recogidas, ni manzanas de oro tan guardadas; y con todo esto, no pudo en ninguna manera prevenir ni escusar de caer en lo que recelaba; a lo menos, en pensar que había caído.

Desengaños amorosos, María de Zayas y Sotomayor


"Desengaño tres": "El verdugo de su esposa"

Tiempo atrás en Sicilia, había dos caballeros que se conocían desde niños. Eran galanes, nobles, ricos, discretos y, sobre todo, hijos de españoles. Se llamaban don Juan y don Pedro. Se pasaban el día juntos y eran tan amigos que en toda la ciudad se los conocía como los dos amigos. Cuando don Pedro se casó con la bella Roseleta, don Juan pasó un tiempo sin ir a casa de su amigo para evitar murmuraciones. Pero los amigos se echaban tanto de menos que don Juan volvió a asistir con familiaridad y don Pedro y Roseleta le recibían con agrado. Por respeto al honor de su amigo, don Juan no quería mirar a Roseleta, pero no podía evitar verla casi cada día por la amistad tan cercana que tenía con don Pedro.

Don Juan empezó a ver a Roseleta como la mujer más bella y a don Pedro como el hombre más afortunado. Cuando estaba solo, don Juan se decidía a no amar a Roseleta. Pero cuando la veía, su debilidad vencía. Viendo a su amigo triste y enfermo de pena, don Pedro y Roseleta le preguntaban la causa de su pena. Para que no se descubriera la verdad de su desdicha, don Juan se inventó esta excusa:

— Cierto es, amigo don Pedro, que callo una pena desde hace tiempo por vergüenza de mi debilidad. La hermosura de Angeliana es la fuente de mis desdichas. He intentado hablarle de mi pasión, pero ella no me ha querido oír ni responder a mis papeles. Estoy tan triste y desesperado, que solo me queda quitarme la vida.

Roseleta y don Pedro consolaban a don Juan y le aconsejaban pedir su mano, pues Angeliana era una mujer de poca calidad y no tenía padres, por lo que nadie se opondría a esa unión. Don Juan les daba la razón, pero ponía como excusa que quería esperar a que Angeliana tuviera más edad. Así pasaron dos meses. Don Juan suspiraba por Roseleta, mientras Roseleta pensaba que don Juan suspiraba por Angeliana. Un día que estaba don Juan comiendo en casa de su amigo, don Pedro tuvo que salir un momento y se quedaron a solas don Juan y Roseleta. Don Juan vio la ocasión perfecta para decirle con voz temblorosa:

— ¡Ay, hermosa Roseleta! ¡Qué hermoso y desdichado fue el día que os conocí! Pues mis ojos gozaron, de tu imagen divina pero me fue prohibido merecerla. Debéis saber que la causa de mi tristeza no es Angeliana, sois solo vos, señora mía.

Roseleta estaba llena de cólera y durante los días siguientes, fingía enfermedad o repentinos accidentes cuando don Juan iba a visitarlos. Un día que estaban los tres de sobremesa, don Pedro preguntó a don Juan cómo iban sus amores con Angeliana, a lo que don Juan respondió:

— Muy mal, porque hace unos días le hablé de mi pasión y ahora ella se niega a verme. Su enfado me quita la vida (...)

Pero Roseleta, disimulando el enfado, con tono de burla dijo:

— No porque una mujer sepa que un hombre la ama, está obligada a amarle. Cierto es, señor don Juan, que vuestro amor empieza a ser locura y atrevimiento. Si algún hombre pusiera en mí los ojos, y mi esposo no lo matara, lo haría yo con mis propias manos.

Quedó don Juan muy descontento por las palabras de Roseleta. Ya no le importaba amar, solo quería vencer. Don Juan siguió enviándole papeles. No tenía miedo de que don Pedro se enterara de todo. Pues pensaba que ninguna mujer se atrevería a contarle a su marido que otro hombre busca sus favores.

Un día, Roseleta recibió un papel que llevaba más atrevimiento que ningún otro. Enojada, le enseñó a don Pedro todos los papeles de don Juan.
— ¡Para que veáis el amigo que tenéis y que traéis a vuestra casa! ¡Vuestro amigo don Juan quiere deshonraros buscando mis favores! Le he reñido por sus atrevimientos y le he amenazado con contároslo a vos, pero nada le detiene. El único remedio es quitarle la vida. Yo he cumplido mi parte, ahora cumplid vos la vuestra.
Don Pedro leyó los papeles una y otra vez. Tan pronto le invadía la cólera y quería quitarle la vida a don Juan, como tan pronto recordaba el cariño de su amistad. Al final, decidió que un agravio así no podía quedar sin castigo. Pero había que hacerlo sin que la ciudad se enterara para que no quedara su honor en entredicho.
Mandó don Pedro a Roseleta que enviara un papel a don Juan dándole cita en su hacienda una noche que don Pedro estaría fuera de la ciudad. Recibió el papel don Juan y se puso loco de contento. No sospechó nada raro en el repentino cambio del sentir de Roseleta. Llegó la noche acordada y don Juan se puso en camino. Justo cuando salía de la ciudad tocaron el Avemaría las campanas de la iglesia. Don Juan se bajó del caballo y se puso a rezar. Pidió a la Virgen María que le perdonara por el pecado que iba a cometer y que le protegiese de todo peligro. En Sicilia había la costumbre de ahorcar a los delincuentes y dejar sus cuerpos colgando en la horca para dar ejemplo.

Cuando don Juan pasó por delante de tres ahorcados al borde del camino, una voz le llamó: 
— ¡Don Juan! ¡Don Juan! 
Don Juan, lleno de espanto, miró para todos lados y no vio a nadie más. La voz volvió a llamarle. Venía de uno de los ahorcados. Don Juan se santiguó y le preguntó: 
— ¿Para qué me has llamado? ¿Necesitas algún favor o que mande decir unas misas por ti? 
— No, estoy vivo y necesito que me bajes de aquí.
— ¿Cómo es posible que estés vivo si te han ahorcado? 
— ¿Es para Dios imposible salvar una vida cuando es esa su voluntad?
Don Juan ayudó al ahorcado a bajar de la horca y caminaron juntos hasta que vieron la hacienda a pocos cientos de metros. Don Juan bajó de su caballo y dijo al ahorcado:
— Quédate aquí con mi caballo y espérame hasta que vuelva. Tengo un negocio que atender. 
— No, don Juan. Te equivocas en tu petición. Ese negocio tan importante, soy yo quien debe atenderlo. Tú debes quedarte aquí. 
— ¿Cómo puedes saber tú lo que tengo que hacer aquí?
— Sé a lo que vienes y debo hacerlo yo. Ata tu caballo a ese árbol y tú súbete a aquel otro de allí, para que nadie te vea. Escucha y mira con atención todo lo que va a suceder. Luego me dirás quién prefieres que vaya a tu negocio: tú o yo. 
El corazón de don Juan latía sin freno por el milagro que estaba viendo esa noche. Se subió al árbol y vio al ahorcado llegar a la hacienda. Nada más saltar la valla, aparecieron don Pedro y sus criados. Dispararon al ahorcado, le apuñalaron y le tiraron a un pozo. Después, llenaron el pozo con grandes piedras. A los pocos minutos, salieron tres hombres de la hacienda y encontraron el caballo de don Juan. 
Una voz, que se parecía a la de don Pedro, dijo: 
 — El caballo de don Juan. No volverá a subir en él. 
Cuando los vio alejarse, don Juan exclamó lleno de espanto: 
— ¡Válgame Dios! ¡Don Pedro y sus criados en la hacienda! ¡El ahorcado no me deja ir! ¡Pistolas! ¡Don Pedro dice que no subiré más en mi caballo! ¿Qué es lo que está pasando? 
Se bajó del árbol y vio al ahorcado, cubierto de sangre, que venía hacia él don Juan 
— ¡Te suplico por Dios que me digas si estoy hechizado o si estoy soñando!  
— Ni sueñas, ni estás hechizado. ¿Tan ignorante eres que no entiendes lo que ha pasado? Todas estas heridas me las han dado creyendo que te las daban a ti por tu traición y falsa amistad. Cuando venías hacia aquí, le rezaste a la Virgen María, madre de Dios y Ella me mandó a mí, venir y tomar tu aspecto a los ojos de don Pedro y de sus criados. Te he librado del pecado y del castigo para que puedas arrepentirte y salvar tu alma. 
Nada más decir esto, desapareció. 
Don Juan se hizo mil veces la cruz en la frente y dio mil gracias a Dios y a la Virgen María otras tantas. Con las primeras luces del día, fue a casa de don Pedro, que dormía contento de su venganza. 
Don Juan se echó a los pies de su amigo y le pidió perdón por los agravios que había intentado cometer. Contó toda la verdad sobre sus atrevimientos y dejó libre de culpa a Roseleta. Después se metió a fraile en un convento de religiosos carmelitas descalzos para servir a la Virgen María por haberle salvado del pecado y de los peligros. 
Por toda la ciudad, había murmuraciones sobre lo sucedido. Había quien dudaba de que don Pedro conservara su honor si don Juan seguía vivo. Otros dudaban de la sinceridad de Roseleta. Otros decían que Roseleta había tenido un atrevimiento por contarle a su marido lo que pasaba. Y otros decían que había sido una buena esposa por contarle la verdad a don Pedro. Por todas partes se formaban corrillos para hablar de lo sucedido. 
Se podría pensar que después de estos sucesos, don Pedro amaría más que nunca a su sincera esposa. Pero los corazones de los hombres son duros y crueles y se cansan pronto de las mujeres. Así le pasó a don Pedro. Quizás fue por verla cada día o a causa de las murmuraciones, pero empezó a aborrecer a la inocente Roseleta. 
Angeliana, la dama que tuvo amores con don Juan mucho tiempo atrás, decidió vengarse también de Roseleta. Angeliana se ponía siempre donde don Pedro podía verla y poco le costó conseguir los favores del infeliz. 
Así, don Pedro empezó a entrar en la casa de Angeliana con tanta libertad como si fuera su esposo. Mientras dejaba de dar atenciones y sustento a Roseleta. Todo el mundo en la ciudad hablaba de la amistad entre don Pedro y Angeliana. Roseleta veía cómo disminuía su patrimonio porque don Pedro se gastaba todo en Angeliana. Roseleta le escribió un papel a Angeliana amenazándola de muerte si seguía los amores con su marido. 
Entre lágrimas, Angeliana le enseñó este papel a don Pedro y le convenció de que don Juan y Roseleta habían tenido amores. Le pidió venganza por los atrevimientos de Roseleta y don Pedro, creyendo sus palabras, se lo prometió.  Durante dos meses, don Pedro esperó la oportunidad de acabar con la vida de Roseleta. 
Un día, Roseleta enfermó y fue necesario hacerle una sangría. Esa misma noche, el ingrato y cruel don Pedro le quitó la venda que tapaba la vena. Don Pedro vio cómo Roseleta se desangraba y cuando la vio muerta, llamó a gritos a sus criados fingiendo un gran dolor. La misma noche del entierro de Roseleta, fue Angeliana a consolar a don Pedro. Le consoló tan bien que se quedó en la casa y se casaron tres meses después (...)

EL SÍ DE LAS NIÑAS, DE LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORATÍN


Narra la historia de Doña Francisca, una joven comprometida en matrimonio con un hombre mucho mayor, Don Diego. La obra se desarrolla en una posada donde se revelan los verdaderos deseos y sentimientos de la protagonista, que está enamorada de otro hombre (Don Carlos).


DOÑA IRENE.- ¿Conque su sobrino de usted?...

DON DIEGO.- Sí, señora; mi sobrino, que con sus palmadas, y su música, y su papel me ha dado la noche más terrible que he tenido en mi vida... ¿Qué es esto, hijos míos, qué es esto?

DOÑA FRANCISCA.- ¿Conque usted nos perdona y nos hace felices?

DON DIEGO.- Sí, prendas de mi alma... Sí. (Los hace levantar con expresión de ternura.)

DOÑA IRENE.- ¿Y es posible que usted se determina a hacer un sacrificio?...

DON DIEGO.- Yo pude separarlos para siempre y gozar tranquilamente la posesión de esta niña amable, pero mi conciencia no lo sufre... ¡Carlos!... ¡Paquita!... ¡Qué dolorosa impresión me deja en el alma el esfuerzo que acabo de hacer!... Porque, al fin, soy hombre miserable y débil.

DON CARLOS.- Si nuestro amor (Besándole las manos.), si nuestro agradecimiento pueden bastar a consolar a usted en tanta pérdida…

DOÑA IRENE.- ¡Conque el bueno de Don Carlos! Vaya que...

DON DIEGO.- Él y su hija de usted estaban locos de amor, mientras que usted y las tías fundaban castillos en el aire, y me llenaban la cabeza de ilusiones, que han desaparecido como un sueño... Esto resulta del abuso de autoridad, de la opresión que la juventud padece; éstas son las seguridades que dan los padres y los tutores, y esto lo que se debe fiar en el sí de las niñas... Por una casualidad he sabido a
tiempo el error en que estaba... ¡Ay de aquellos que lo saben tarde!

DOÑA IRENE.- En fin, Dios los haga buenos, y que por muchos años se gocen... Venga usted acá, señor; venga usted, que quiero abrazarle. (Abrazando a DON CARLOS, DOÑA FRANCISCA se arrodilla y besa la mano de su madre.) Hija, Francisquita. ¡Vaya! Buena elección has tenido... Cierto que es un mozo muy galán... Morenillo, pero tiene un mirar de ojos muy hechicero.


SIGLO XIX


EL REVÓLVER, EMILIA PARDO BAZÁN

Me casé muy enamorada... Mi marido era entrado en edad respecto a mí; frisaba en los cuarenta, y yo solo contaba diecinueve. (...)
Duró esto un año -el año delicioso de la luna de miel-. Al volver la primavera, el aniversario de nuestro casamiento, empecé a notar que el carácter de Reinaldo cambiaba. Su humor era sombrío muchas veces, y sin que yo adivinase el porqué, me hablaba duramente, tenía accesos de enojo. No tardé, sin embargo, en comprender el origen de su transformación: en Reinaldo se habían desarrollado los celos, unos celos violentos, irrazonados, sin objeto ni causa, y, por lo mismo, doblemente crueles y difíciles de curar.
Si salíamos juntos, se celaba de que la gente me mirase o me dijese, al paso, cualquier tontería de estas que se les dicen a las mujeres jóvenes; si salía él solo, se celaba de lo que yo quedase haciendo en casa, de las personas que venían a verme; si salía sola yo, los recelos, las suposiciones eran todavía más infamantes….. Se celaba, sobre todo, al percibir que mi genio de pájaro, mi buen humor de chiquilla, habían desaparecido, y que muchas tardes, al encender luz, se veía brillar sobre mi tez el rastro húmedo y ardiente del llanto.
Privada de mis inocentes distracciones; separada ya de mis amigas, de mi parentela, de mi propia familia, porque Reinaldo interpretaba como ardides de traición el deseo de comunicarme y mirar otras caras que la suya, yo lloraba a menudo, y no correspondía a los transportes de pasión de Reinaldo con el dulce abandono de los primeros tiempos.
Cierto día, después de una de las amargas escenas de costumbre, mi marido me advirtió:
-Flora, yo podré ser un loco, pero no soy un necio. Me ha enajenado tu cariño, y aunque tal vez tú no hubieses pensado en engañarme, en lo sucesivo, sin poderlo remediar, pensarías. Ya nunca más seré para ti el amor. Las golondrinas que se fueron no vuelven. Pero como yo te quiero, por desgracia, más cada día, y te quiero sin tranquilidad, con ansia y fiebre, te advierto que he pensado el modo de que no haya entre nosotros ni cuestiones, ni quimeras, ni lágrimas, y una vez por todas sepas cuál va a ser nuestro porvenir.
Hablando así, me cogió del brazo y me llevó hacia la alcoba.
Yo iba temblando; presentimientos crueles me helaban. Reinaldo abrió el cajón del mueblecito incrustado donde guardaba el tabaco, el reloj, pañuelos, y me enseñó un revólver grande, un arma siniestra.
-Aquí tienes -me dijo- la garantía de que tu vida va a ser en lo sucesivo tranquila y dulce. No volveré a exigirte cuentas ni de cómo empleas tu tiempo, ni de tus amistades, ni de tus distracciones. Libre eres, como el aire libre. Pero el día que yo note algo que me hiera en el alma..., ese día, ¡por mi madre te lo juro!, sin quejas, sin escenas, sin la menor señal de que estoy disgustado, ¡ah, eso no!, me levanto de noche calladamente, cojo el arma, te la aplico a la sien y te despiertas en la eternidad. Ya estás avisada..

Las medias rojas, Emilia Pardo Bazán

    Cuando la rapaza entró, cargada con el haz de leña que acababa de merodear en el monte del señor amo, el tío Clodio no levantó la cabeza, entregado a la ocupación de picar un cigarro, sirviéndose, en vez de navaja, de una uña córnea, color de ámbar oscuro, porque la había tostado el fuego de las apuradas colillas.
    Ildara soltó el peso en tierra y se atusó el cabello, peinado a la moda «de las señoritas» y revuelto por los enganchones de las ramillas que se agarraban a él. Después, con la lentitud de las faenas aldeanas, preparó el fuego, lo prendió, desgarró las berzas, las echó en el pote negro, en compañía de unas patatas mal troceadas y de unas judías asaz secas, de la cosecha anterior, sin remojar. Al cabo de estas operaciones, tenía el tío Clodio liado su cigarrillo, y lo chupaba desgarbadamente, haciendo en los carrillo dos hoyos como sumideros, grises, entre el azuloso de la descuidada barba.    
    Sin duda la leña estaba húmeda de tanto llover la semana entera, y ardía mal, soltando una humareda acre; pero el labriego no reparaba: al humo ¡bah!, estaba él bien hecho desde niño. Como Ildara se inclinase para soplar y activar la llama, observó el viejo cosa más insólita: algo de color vivo, que emergía de las remendadas y encharcadas sayas de la moza… Una pierna robusta, aprisionada en una media roja, de algodón…

—¡Ey! ¡Ildara!

—¡Señor padre!

—¿Qué novidá (novedad) es esa?

—¿Cuál novidá?

—¿Ahora me gastas medias, como la hirmán del abade?

    Incorporóse la muchacha, y la llama, que empezaba a alzarse, dorada, lamedora de la negra panza del pote, alumbró su cara redonda, bonita, de facciones pequeñas, de boca apetecible, de pupilas claras, golosas de vivir.

—Gasto medias, gasto medias —repitió, sin amilanarse—. Y si las gasto, no se las debo a ninguén.

—Luego nacen los cuartos en el monte —insistió el tío Clodio con amenazadora sorna.

—¡No nacen!… Vendí al abade unos huevos, que no dirá menos él… Y con eso merqué las medias.

    Una luz de ira cruzó por los ojos pequeños, engarzados en duros párpados, bajo cejas hirsutas, del labrador… Saltó del banco donde estaba escarrancado, y agarrando a su hija por los hombros, la zarandeó brutalmente, arrojándola contra la pared, mientras barbotaba:

—¡Engañosa! ¡engañosa! ¡Cluecas andan las gallinas que no ponen!

    Ildara, apretando los dientes por no gritar de dolor, se defendía la cara con las manos. Era siempre su temor de mociña guapa y requebrada, que el padre la mancase, como le había sucedido a la Mariola, su prima, señalada por su propia madre en la frente con el aro de la criba, que le desgarró los tejidos. Y tanto más defendía su belleza, hoy que se acercaba el momento de fundar en ella un sueño de porvenir. Cumplida la mayor edad, libre de la autoridad paterna, la esperaba el barco, en cuyas entrañas tanto de su parroquiay de las parroquias circunvecinas se habían ido hacia la suerte, hacia lo desconocido de los lejanos países donde el oro rueda por las calles y no hay sino bajarse para cogerlo. El padre no quería emigrar, cansado de una vida de labor, indiferente de la esperanza tardía: pues que se quedase él… Ella iría sin falta; ya estaba de acuerdo con el gancho, que le adelantaba los pesos para el viaje, y hasta le había dado cinco de señal, de los cuales habían salido las famosas medias… Y el tío Clodio, ladino, sagaz, adivinador o sabedor, sin dejar de tener acorralada y acosada a la moza, repetía:

—Ya te cansaste de andar descalza de pie y pierna, como las mujeres de bien, ¿eh, condenada? ¿Llevó medias alguna vez tu madre? ¿Peinóse como tú, que siempre estás dale que tienes con el cacho de espejo? Toma, para que te acuerdes…

Y con el cerrado puño hirió primero la cabeza, luego, el rostro, apartando las medrosas manecitas, de forma no alterada aún por el trabajo, con que se escudaba Ildara, trémula. El cachete más violento cayó sobre un ojo, y la rapaza vio como un cielo estrellado, miles de puntos brillantes envueltos en una radiación de intensos coloridos sobre un negro terciopeloso. Luego, el labrador aporreó la nariz, los carrillos. Fue un instante de furor, en que sin escrúpulo la hubiese matado, antes que verla marchar, dejándole a él solo, viudo, casi imposibilitado de cultivar la tierra que llevaba en arriendo, que fecundó con sudores tantos años, a la cual profesaba un cariño maquinal, absurdo. Cesó al fin de pegar; Ildara, aturdida de espanto, ya no chillaba siquiera.

Salió fuera, silenciosa, y en el regato próximo se lavó la sangre. Un diente bonito, juvenil, le quedó en la mano. Del ojo lastimado, no veía.

Como que el médico, consultado tarde y de mala gana, según es uso de labriegos, habló de un desprendimiento de la retina, cosa que no entendió la muchacha, pero que consistía… en quedarse tuerta.

Y nunca más el barco la recibió en sus concavidades para llevarla hacia nuevos horizontes de holganza y lujo. Los que allá vayan, han de ir sanos, válidos, y las mujeres, con sus ojos alumbrando y su dentadura completa…


SIGLO XX


TEXTO “ARRÁNCAME LA VIDA”, DE ÁNGELES MASTRETTA

¿Y yo qué? ¿No soy tu amigo? ¿Ve usted, diputado Puente? Así le pagan a uno -me miró y siguió. ¿No estás de acuerdo, Catalina? ¿Ya te convenció el artista de que a la izquierda unida jamás será vencida? Son un desastre las mujeres, uno se pasa la vida educándolas, explicándoles, y apenas pasa un loro junto a ellas le creen todo. Ésta, así come la ve, diputado, está segura de que el cabrón de Álvaro Cordera es un santo dispuesto a echar su suerte con los pobres de la tierra. Y lo ha visto tres veces, pero ya le creyó. Con tal de estar en contra de su marido. Porque ésa es su nueva moda. La hubieran conocido ustedes a los dieciséis años, entonces sí era una cosa linda, una esponja que lo escuchaba todo con atención, era incapaz de juzgar mal a su marido y de no estar en su cama a las tres de la mañana. Ah, las mujeres. No cabe duda que ya no son las mismas. Algo las perturbó. Ojalá y la suya se conserve como hasta ahora, diputado, ya no hay de ésas. Ahora hasta las que parecían más quietas respingan. Hay que ver a la mía.

viernes, 27 de junio de 2025

ACTIVIDADES PRIMEROS DÍAS DE SEPTIEMBRE- LENGUA

😀 Hola, profesores,

    Después de 12 cursos siendo profesora, aún me pongo nerviosa los días antes de empezar las clases. A pesar de la experiencia, los primeros días de septiembre siempre las mismas preguntas rondan en mi cabeza: ¿qué grupos me tocarán?, ¿acertaré por fin en la rueda?, ¿daré de nuevo a alumnos de años anteriores?, ¿tardarán mucho en traer los libros?, ¿qué puedo empezar haciendo las primeras sesiones?

    Aquí, en esta entrada pretendo daros ideas de juegos de  presentación, dinámicas y fichas que se pueden hacer los primeros días de clase en la materia de Lengua y Literatura. Generalmente, a lo largo del curso huyo de los talleres y de todo lo que no tenga que ver con lo didáctico, pero es cierto que he logrado crear juegos divertidos que sí he comprobado que les sirven para aprender y esforzarse, o al menos me sirven a mí para conocer sus conocimientos previos. Aquí tenéis algunas de estas ideas: 

1. PRESENTACIÓN CON ADJETIVOS

-Niveles: 1º y 2º ESO

- Material: la pizarra. 

- Se pondrán una serie de adjetivos referidos a cualidades humanas y el alumno elegirá dos que considere que se adaptan a su forma de ser y justificará su elección. 

Ejemplo: 

Soy Alejandro y me considero amable y hablador porque....

- Lista de adjetivos (se aclarará el significado de algunos): 

amigable, extrovertido, introvertido, discreto, hablador, callado, obediente, risueño, egocéntrico, soñador, realista, práctico, despistado, idealista, cariñoso, despegado, tímido, activo, tranquilo, modesto, reservado, susceptible.

2. PRESENTACIÓN  CON SILUETA

- Niveles: todos los niveles. 

- Material: folios. 

- Haz con lápiz la silueta de tu mano. En cada uno de los dedos indica la siguiente información: 

  • Corazón: di algo de ti. 
  • Índice: ser vivo u objeto con el que te identificas. 
  • Pulgar: qué quiero aprender de la materia
  • Anular: lo que menos me gusta de la materia. 
  • Meñique: novela o libro favorito. 
- Puesta en común. 

3. PASAPALABRA DE LENGUA

- Niveles: 1º, 2º, 3º y 4º ESO

- Material:  pizarra. 

- Un alumno sale en la pizarra y con las letras del alfabeto va creando un círculo. 






Se indican varias opciones para elegir según el nivel: 

A: sílaba que no está acentuada// Palabra de significado contrario.// Recurso literario que consiste en repetir una o varias palabras al comienzo de varios versos o enunciados. 

B: sinónimo de asno //Prefijo que significa dos// Autor de Historia de una escalera. 

C: autor de la novela de Don Quijote// Descripción en la que se resaltan humorísticamente los defectos de alguien.

D:  Tipo de texto en el que se caracteriza fenómenos, personas, objetos// Sinónimo de regalo o donativo.

E: persona que interviene en la comunicación // Es la descripción del carácter, personalidad y costumbres de una persona.  

F: narración que tiene moraleja// 1ª persona del plural del pretérito perfecto simple del verbo facilitar.

G: adjetivo que indica procedencia// Poeta del Renacimiento que destacó en el uso del soneto. 

H: dos vocales juntas que se pronuncian en dos sílabas distintas// Recurso literario que consiste en una exageración// Prefijo que señala que es muy grande o en exceso.

I: signo que se pone al principio y final de la pregunta // Antónimo de torpe// Uno de los modos verbales que indica orden.

J: persona que en la antigüedad entretenía contando las hazañas de los héroes.

K: unidad de medida.

L: cualquier idioma lo es. // Libro anónimo sobre Lázaro de Tormes, un niño pícaro.

LL: en el clima tipo de precipitación.

M: determinante posesivo// Pronombre personal átono// Figura retórica que consiste en designar algo con el nombre de otra cosa tomando el efecto por la causa o viceversa, el autor por sus obras, el contenido por el continente, etc.

N: parte importante del sintagma// Superlativo absoluto del adjetivo Nervioso. 

Ñ:CONTIENE la Ñ. Pretérito perfecto simple del verbo arañar.

O: palabra que representa sonidos (jajajaj/ ring).

P: palabra con más de un significado// Figura literaria que consiste en atribuir rasgos humanos a seres inanimados//Empleo repetido de las conjunciones en un texto para dar fuerza o energía a la expresión de aquello que se expresa, como en y avanza y levanta espumas, y salta y confía.

Q: contiene la Q, adverbio que indica lugar cercano.

R: primera persona del presente del verbo ROER// Condicional del verbo reír.

S: escritor de Romeo y Julieta// Antónimo de soso.

T: pronombre personal que sin la tilde se convierte en infusión.

U: determinante artículo indeterminado masculino singular// También se le llamaba así a Odiseo. 

V: sinónimo de rápido.

X: similar al racismo; contiene la X: lo mismo que la raíz de la palabra.

Y: pronombre personal.


4. ACTIVIDAD DE REDACCIÓN PARA 4º DE ESO



5. ACTIVIDAD DE ESCRITURA PARA TODOS LOS NIVELES




 



























6. LECTURA DE CUENTOS Y COMENTARIO DEL MISMO

Cuentos en versos para niños perversos. 




Cuento de La bruja tábano (Galicia). 
Cuento procedente del Libro de brujas españolas, de Ana Cristina Herreros

En un pueblo cerca de aquí había una mujer que tenía dos hijas. Cuando fueron mozas casó a la mayor con un muchacho del pueblo de al lado. Al cabo de poco tiempo empezó a correr la voz de que la madre y la hija soltera se dedicaban a hacer brujerías. La hija que estaba casada fue un día a visitarles  para pedirles que dejaran de hacer brujerías. Ellas lo negaron todo diciendo que jamás se les había pasado por la cabeza dedicarse a la brujería. Pero la hija casada no se quedó convencida y, para asegurarse de lo que decían, fingió que le entraba sueño. Se acostó en un banco que había detrás del fuego del hogar y se hizo la dormida. 
Cuando la madre y la hija pensaron que se había quedado dormida, empezó a decir la madre: 

-- Pues calla, que tu hermana me las ha de pagar. He de ir en forma de tábano cuando su marido está labrando los campos con los bueyes y le picaré en los ojos a ver si le desgracio alguno. 
-- Pero podrían darte con la cola y matarte. 
--¡Qué va! Sólo me matarán si me dan con un ramo de laurel bendito. Si no es con eso, nada me pueden hacer. Y nadie se lleva un ramo de laurel bendito cuando se va a arar con los bueyes. 
La hija casada, que se hacía la dormida, escuchó bien lo que decían. Al día siguiente se fue a su casa. Cuando llegó, encontró a su marido unciendo los bueyes en el patio. 
-- ¿Adónde vas hoy con la yunta, Antonio?
-- Voy a arar la huerta que hay al lado de la poza. 
-- Pues hoy voy yo contigo. 
-- ¿Y para qué vas a venir tú si el camino es bueno y necesitaré ayuda con los bueyes?
-- Aunque no me necesites, hoy te acompaño con los bueyes. 
Ella cogió el ramo de laurel bendito del Domingo de Ramos y lo escondió debajo de las sayas, y los dos se fueron al huerto. 
Serían las diez de la mañana cuando apareció un tábano grandísimo que no dejaba de picar a los bueyes. Ella cogió un palo e intentó espantar al tábano, pero el bicho seguía picando y picando a los bueyes. Entonces sacó de debajo de las sayas el ramo de laurel bendito y con él le dio un zurriagazo al tábano que lo dejó medio muerto. El tábano se fue volando como pudo y dejó de picar a los bueyes, que siguieron arando tranquilamente. 
Habían acabado y ya volvían a casa cuando oyeron las campanadas del pueblo de al lado que tocaban a difunto. 
-- Las campanas tocan por mi madre -- dijo la mujer casada. 
--¿Estaba enferma? --preguntó el marido. 
-- No, pero pasó esto. 
Y la mujer le contó lo que había pasado el día anterior en casa de su madre. Y fueron al pueblo y efectivamente su madre se había muerto de repente. 

miércoles, 18 de junio de 2025

ORACIONES SIMPLES, COORDINADAS Y SUBORDINADAS RESUELTAS

 1- No sé por dónde tirar

2- Su denuncia de que las condiciones no eran justas nos impresionó.

3- María y Ana se avergüenzan de su mal comportamiento en clase de Lengua. 

4- ¿Eres aficionado a bailar bachata?

5- Me emociona mucho que hayas sacado tan buenas notas. 

6- Los encontraron escondidos debajo de la cama de la habitación. 

7- Un estudio revela que el hambre de diamantes irá a más y se mantendrá la  próxima década. 

8- La historia nos muestra que las situaciones adversas conforman la vida del ser humano. 

9- Una posibilidad es que utilicemos un ascensor muy grande. 

10- Os sentasteis en el suelo en círculo alrededor de la hoguera. 

11. Le están tomando el pelo a Antonio todos su compañeros. 

12. Me basta con dos camisas blancas con botones.

13. Te bastan desde siempre unos pocos besos y  abrazos.









Es una oración simple, que lo he puesto por error. 







A1. Análisis sintáctico de oraciones compuestas según la gramática tradicional. Esta oración apareció en la opción B (EvAU  Madrid, 2021):










A2. Análisis sintáctico de oraciones compuestas según la Nueva Gramática.

En la nueva gramática la subordinada sustantiva no es de atributo sino de sujeto: «una posibilidad» predica del sujeto, que es la subordinada. De hecho, si sustituimos la subordinada por «esto», observamos que «una posibilidad» se puede conmutar por «lo»: «Esto lo es» (frente a «*La posibilidad lo es»).




LOS DEMOSTRATIVOS, POSESIVOS Y CUANTIFICADORES. Tema 4. Gramática. 1º ESO

ENLACE MUY CHULO SOBRE LOS DEMOSTRATIVOS Y LOS POSESIVOS : ESTAMOS POSEÍDOS. BÚSQUEDA DE DEMOSTRATIVOS LOS  NUMERALES E INDEFINIDOS.